TIPOS DE MEDIDAS DE PROTECCIÓn

Curatela

Es la medida por la que se acuerda que una persona no necesita la representación legal de un tutor pero, sin embargo, sí que necesita de un apoyo para ejercer su capacidad, que se le dará por medio de la asistencia de un curador. Por lo tanto, la curatela implica la modificación parcial de la capacidad.

El curador complementará la capacidad en aquellos aspectos económicos, patrimoniales o médicos determinados en la sentencia y además, deberá:

  • Apoyar la toma de decisiones siempre que sea necesario.
  • Tomar las medidas necesarias para favorecer la recuperación de la capacidad de obrar y su inserción en sociedad.

En algunos casos, los tribunales pueden dictar sentencias que mezclen las facultades del tutor y del curador. Es decir, se establece una representación legal pero sólo en un ámbito concreto. En este caso hablamos de tutelas parciales. También se pueden establecer curatelas en las que se otorga al curador algún ámbito de representación legal. Son las curatelas ampliadas.

El Curador

El curador puede ser una persona física, generalmente la familia, o una fundación tutelar como la Fundació Malalts Mentals de Catalunya.

Para asegurar una actuación adecuada, el curador rinde cuentas anualmente de todas las acciones realizadas ante el juez.

La persona que está protegida bajo el régimen de curatela y el curador deberán actuar de forma conjunta. Los actos realizados sin la aprobación del curador pueden no tener validez. El curador tampoco podrá tomar decisiones sin contar con el consenso de la persona a quien apoya.

Esta decisión y voluntad interna ha quedado ratificada por la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad, aprobada en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York el 13 de diciembre de 2006, ratificada por España el año 2008.