PREGUNTAS FRECUENTES

La autonomía y la capacidad de tomar decisiones es un factor clave de nuestra vida y todas las personas tienen derecho a poder ejercer su voluntad.

Las Medidas de Protección deben ser herramientas que deben ejercerse sólo como último recurso, cuando sea absolutamente necesario para asegurar que se protegen los derechos e intereses de las personas que no pueden gobernarse por sí mismas.

El hecho de padecer una enfermedad mental no significa que se tenga que modificar la capacidad de obrar. Muchas personas que padecen enfermedad mental son capaces de vivir de forma autónoma si pueden contar con el apoyo necesario ya sea de la familia, amigos, vecindario o de la red de servicios como los de la red de salud mental.

Sólo se debe modificar la capacidad de obrar en caso de que la persona no pueda gobernarse por sí misma o tomar decisiones sin controlar las consecuencias de sus actos, ya sea por acción u omisión, y que puedan afectar a su bienestar y el de la gente que le rodea.

La Capacidad de Obrar es la capacidad de toda persona de realizar actos, tomar decisiones jurídicas y, en resumen, ejercer personalmente los derechos de los que es titular. Esta capacidad se adquiere con la mayoría de edad.

En caso de que la persona no pueda gobernarse por sí misma puede ser necesario Modificar judicialmente la capacidad de obrar, para proteger sus derechos e intereses y asegurar su bienestar.

Las Medidas de Protección son necesarias cuando la persona no puede gobernarse por sí misma o no es consciente de sus actos y las consecuencias de los mismos.
Existen protocolos que pueden ayudar a determinar si una persona puede necesitar una medida de protección, pero la decisión final siempre será de un juez.

Si tienes cualquier duda consulta con la Fundació y te asesoraremos.

Si la familia detecta que la persona no es capaz de gobernarse a sí misma puede recurrir a un abogado para que inicie el procedimiento judicial.

También puede ser solicitada directamente a fiscalía por la misma familia, por profesionales del entorno: trabajadores sociales, psicólogos, Centros de Salud Mental de Adultos, o por la misma persona.

Para más información, la Fundació Malalts Mentals de Catalunya ofrece asesoramiento tanto a familias o profesionales que quieran conocer más a fondo el proceso y cómo iniciarlo.

Una persona física o una fundación tutelar sin ánimo de lucro.

Primeramente, el juez valorará la posibilidad de que la familia sea la encargada de ejercer la protección. En caso de que no haya familia o que la familia no pueda hacerse cargo de la tutela o curatela, el juez puede nombrar una fundación tutelar como la Fundació Malalts Mentals de Catalunya.

La Fundación ofrece asesoramiento a todas aquellas personas que quieran saber más sobre la conveniencia de tomar medidas de protección.

El tutor será el representante legal de la persona protegida en todos los aspectos encomendados a la sentencia.

  • Asegurar que se cubran todas sus necesidades básicas (alimentación, vivienda, salud, etc.).
  • Ejercer de responsable legal y jurídico en aquellos aspectos dictaminados por la sentencia
  • Administrar los bienes de la persona
  • Tratar la persona protegida con consideración y respeto mutuo
  • Asegurar el bienestar moral y material de la persona con la capacidad modificada y respetar sus deseos siempre que sea posible.
  • Tomar las medidas necesarias para favorecer la recuperación de la capacidad de obrar y la inserción en sociedad de la persona protegida.
  • Rendir cuentas anualmente de todas las acciones realizadas ante el juez
  • Informar de los cambios relevantes producidos en la persona protegida: estado de salud, lugar de residencia, situación personal, etc.
  • Pedir autorización judicial en caso de realizar gastos extraordinarios, ventas de inmuebles, hipotecas o pedir préstamos.

A pesar de que el tutor representa a la persona protegida, es importante que siempre escuche la voluntad de la persona protegida y que le dé todas las herramientas para que pueda ser el máximo de autónoma posible.

El Curador complementará la capacidad y ejercerá la asistencia en aquellos aspectos económicos, judiciales o personales determinados en la sentencia y, además, deberá:

  • Apoyar la toma de decisiones siempre que sea necesario
  • Tomar las medidas necesarias para favorecer la recuperación de la capacidad de obrar y su inserción en sociedad.
  • Dar el apoyo necesario a la toma de decisiones siempre que sea necesario

La Curatela no implica representación legal ya que significa que la persona puede actuar por sí misma pero que precisa asistencia en algún aspecto concreto dictaminado en la sentencia; es pues un complemento de la capacidad. En algunos casos concretos se puede determinar la necesidad de ejercer la representación legal en algún aspecto concreto: hablamos de Curatela ampliada

Ser representante legal de alguien implica actuar por cuenta e interés de esa persona, con plenos efectos jurídicos sobre la misma. Es decir, la capacidad legal de poder tomar decisiones y realizar actos jurídicos en nombre y beneficio de otra persona.

La Tutela es una medida de protección que implica que el tutor es responsable y representante legal de la persona protegida, es decir, que tiene la capacidad de tomar cualquier decisión y realizar cualquier acto jurídico en nombre de ésta.

En cambio, la Curatela es un complemento de la capacidad. El Curador asiste y complementa la capacidad de la persona en aquellos aspectos dictaminados por sentencia que pueden ser personales, patrimoniales o médicos pero la persona sigue teniendo capacidad de obrar en el resto de aspectos de su vida.

La Fundació Malalts Mentals de Catalunya se encarga de ejercer las medidas de protección para personas con Enfermedad Mental cuando la familia no está o no puede hacerlo.

Si por algún motivo la familia no puede hacerse cargo de la tutela, puede solicitar a la Fundació Malalts Mentals de Catalunya que se haga cargo y que inicie un proceso de pretutela mientras se realicen los trámites judiciales.

La Fundació Malalts Mentals de Catalunya ofrece para estos casos servicios adaptados y proyectos personalizados de asistencia, ayuda y orientación para las familias de personas que no tienen la capacidad modificada judicialmente.

La Fundació Malalts Mentals de Catalunya se encarga de las medidas de protección para personas con Enfermedad Mental cuando la familia no está o no puede hacerlo.

Excepto en casos específicos, generalmente son personas cercanas a la persona protegida las que ejerzan la tutela.

Sin embargo, si por algún motivo la familia no puede hacerse cargo de la tutela, puede solicitar a la Fundació Malalts Mentals de Catalunya que se haga cargo e iniciar un proceso de pretutela mientras se realicen los trámites jurídicos.